Toda gran serie tiene un comienzo, y en el caso de Peanuts resulta curioso comprobar lo diferente que era aquel mundo que empezó a publicarse en 1950 respecto al que acabaría conquistando a millones de lectores durante las décadas siguientes.
Este primer volumen de la colección Todo Snoopy de Salvat recopila las tiras publicadas entre 1950 y 1951, pero antes de entrar en materia dedica varias páginas a contextualizar la obra. Encontramos una breve biografía de Charles M. Schulz, así como perfiles de algunos de los personajes más importantes de la serie, como Charlie Brown, Lucy, Snoopy y Linus. Un añadido interesante para quienes se acercan por primera vez al universo Peanuts y también para los lectores más veteranos que quieran conocer mejor sus orígenes.
Lo más llamativo de estas primeras tiras es comprobar cómo los personajes todavía estaban buscando su identidad visual. Charlie Brown y compañía presentan un aspecto mucho más infantil, con cabezas enormes y proporciones que recuerdan más a niños reales que a las versiones que acabarían convirtiéndose en iconos de la cultura popular. El caso de Snoopy resulta especialmente curioso, ya que en estas primeras apariciones se comporta y se dibuja de una forma mucho más cercana a la de un perro convencional, lejos del personaje imaginativo y extravagante que llegaría a ser años después.

Sin embargo, hay cosas que nunca cambian. Desde las primeras páginas queda claro que Charlie Brown ha venido al mundo para sufrir. Las bromas a su costa, los comentarios desafortunados y los pequeños fracasos cotidianos ya forman parte de su día a día desde la primera tira. Viéndolo hoy resulta casi admirable que el pobre Charlie Brown consiguiera levantarse cada mañana con ganas de seguir intentándolo.
Aunque algunas situaciones pueden parecer sencillas comparadas con las historias posteriores, estas tiras permiten observar el nacimiento de muchos de los elementos que definirían la serie durante décadas. El humor cotidiano, las relaciones entre los personajes y esa capacidad de Schulz para encontrar situaciones universales en las pequeñas cosas ya están presentes desde el principio.
Más que una simple recopilación de tiras cómicas, este primer volumen funciona como una ventana a los orígenes de uno de los grandes clásicos del cómic. Un viaje a una época en la que Charlie Brown todavía estaba empezando a recibir golpes de la vida… aunque, siendo sinceros, no parece que el destino tuviera pensado darle demasiados descansos en los años siguientes.

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